jueves, 17 de mayo de 2012

Ciertísimo.

Me gusta mucho la manera en que comienza el libro de Lucas en la Biblia.


"Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo, para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido." (Lucas 1:1-4)


En vista de que lo que Dios hace en nuestras vidas es algo "ciertísimo", que no puede ser negado ni minimizado, todos tenemos la necesidad de ser diligentes para hallar el mejor modo de comunicar a los demás las verdades en las que hemos sido instruidos. 

Todos debemos comunicar la noticia de Jesús y la Salvación que nos ofrece, siempre estamos comunicando algo, ¿por qué no prepararnos mejor para hacerlo más evidente? ¿por qué no profundizamos en los argumentos que fundamentan nuestra fe? La verdad es que Dios mismo dice que pondrá en nosotros lo que debemos decir, ¡Él habla en nosotros! (Mateo 10:20). Pero eso no es para nada una excusa para no prepararse, lo que quiere decir es que nos preocupemos más por tener comunión con Él y buscar su reino que por las palabras que vamos a decir. 

Alguien que está cerca de Dios, reflejará esa cercanía, y su convicción nacerá de estar en su presencia y de conocer su Palabra. Mientras más conozcas a Dios, más cerca de Él estás, más presente tienes en tu mente sus preceptos, más lo tomarás en cuenta para cada decisión que hagas, más dependes de Él, más se nota que has estado con Él, así  que más puedes hablar de Él.

Ahora, no cometamos el error de pensar que solo por palabras se puede comunicar del Reino de Dios, las palabras son necesarias pero no son lo único. Tu modo de ser hablará más fuerte y será mas convincente que tus palabras. Vive según lo que crees. Si la Palabra de Dios ha cobrado vida en ti, lo hará también a través de tus palabras. Usa tus habilidades para decir lo grande que es Dios, no olvides que Él mismo te las dio y pídele que te haga un buen administrador de lo que ha puesto en tus manos, Él mismo te dará creatividad.

Para ir terminando, ¿te ha pasado alguna vez que tienes una seguridad muy grande de que algo debe hacerse, pero no hay nadie que lo haga? A mi me pasa mucho últimamente. Y te tengo una noticia: ¡Eres tú quien tiene que hacerlo! (en la mayoría de los casos funciona así). 

Esa cosa que debes hacer el resto de tu vida va a nacer como una necesidad, algo que te molesta y que estás dispuesto a trabajar y salir de tu comodidad para ver cambios. Algo de lo que no te vas a sentir conforme hasta tu mismo involucrarte. Unos ejemplos: Si ves que la educación es mala, probablemente debas ser profesor. Si ves que los niños están pasando hambre, quizás seas tu quien pueda ayudarlos. 
Prueba cosas nuevas. Dios te confirmará en que lugar quiere que te quedes.

Si las cosas que Dios hace en ti han sido ciertísimas, entonces cuéntalas a los demás.
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