martes, 19 de marzo de 2013

Contruyendo recuerdos

(NOTA: Este post es mejor si se lee después del anterior: "Un mensaje del futuro")


Que el tiempo sigue pasando, lo sé. Los colores del atardecer me lo recuerdan a diario. Veo los días, semanas y meses irse y todo lo que hago se convierte en recuerdos. Mi niñez es un recuerdo, también lo que hice ayer lo es, y para mañana el hoy también lo será. 

Hoy es Martes, y llegó a mi mente un Lunes que quisiera pensar que fue ayer, pero ya se alejó del presente más de un año; no es que lleve yo la cuenta de los días. Mi memoria es buena para recordar eventos sencillos, segundos que se expanden y recrean escenarios de lo que pasó.
La cafetería y el descanso de aquel día, el café y él. Ese día era común hasta que lo vi. Él me vio primero y caminó hacia mi, quería saludarme; yo también quería, y lo quise a él. No le puse palabras a este recuerdo porque no las necesita; la esencia está en sus ojos, los míos y en la mirada sonreída que compartimos.

¿Que quién es él? Él es con quien yo había soñado, de quien tomé el nombre para la idealización de mi hombre perfecto. Tuvimos tanto en común que mi imaginación completó hasta lo que no tenía. No pude enamorarme de nadie más porque él era mi punto de referencia y no había nadie mejor que él. La distancia en tiempo y espacio ayudó, y creí amarlo.

Digame Usted, querido lector, si está enamorado, y sabré que estos párrafos le parecen románticos; digame si no lo está, y a lo mejor me creerá loca, ingenua e inmadura. 

Pero cuando hablo del amor, es porque estoy dispuesta a defenderlo, porque creo que la vida no sería posible sin amor; simplemente las cosas no podrían permanecer.
Y aunque en estos tiempos hay unas versiones distorsionadas de cosas a las que llaman amor, yo siempre veré hacia la fuente para entender. Si Dios no fuera amor, no habría armonía entre las cosas que él creó y la vida no sería posible, literalmente. Si fuimos creados por un Dios que es amor, la vida solo puede continuar donde hay amor. Amor es buscar la reconciliación del mundo con Dios, es mirar hacia el plan original y caminar de vuelta. (Esto incluye al amor en las relaciones de pareja.)

Y en medio de esto, debo decir que él; mi amor platónico; está bien, y yo también, pero no estamos juntos. Aun espero ese choque entre la realidad y los sueños que será conocer al que será mi esposo.
Pudiera vivir de recuerdos, pero para qué hacerlo si el escenario sigue armado para hacer nuevas tomas. Regla para los soñadores enamorados: Si esperas conocer a la persona de tus sueños, intenta ser la persona de los sueños de esa persona, la forma de lograrlo es siendo auténtico. Yo quiero ser yo misma, porque no quiero que alguien se enamore de un remedo de mi. Yo quiero estar en los lugares correctos porque sé que la persona correcta estará en el lugar correcto.

No abraces tanto tus recuerdos si solo te impiden mirar hacia adelante, pero no olvides tus recuerdos porque ellos te dicen de dónde viniste. Y recuerda no entregar de ti lo que debes darle solo a la persona que compartirá su vida contigo en el matrimonio. No te apresures, disfruta de la etapa en la que estás, el presente no solo es un buen lugar para estar, es el único.  

¿Estás haciendo hoy lo que quieres recordar mañana? El presente es la construccion de los recuerdos del futuro.

Anita Parada Cotrina
@anicrispc
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