martes, 3 de septiembre de 2013

Los paisajes desde el bus.

Tena, Ecuador. Agosto 2013

6am, la alarma sonó, ¡es hora de salir otra vez!. Creo que estoy colaborando mucho con el mantenimiento del terminal de buses, mis tasas de embarque se han vuelto frecuentes. -

Viajar por mi país hace que me sienta más ecuatoriana, menos regionalista, me siento como hermana de todos. Ambato, mi ciudad, eres mi punto de partida y de llegada entre las vueltas que doy, menos mal que no eres celosa.


Hace 2 meses y medio volví de Noruega, es un poco difícil no ir haciendo cuentas del tiempo que va desde que volví, en parte porque es muy frecuente la pregunta "¿hace cuanto tiempo volviste?" y también porque se me quedó pegada en la cabeza la fecha que llegué: el 14 de Junio, con 1 día de retraso de lo planificado porque se nos fue el avión, con 2 horas de retraso el día siguiente porque el avión de un grupo de unos 20 turistas chinos no llegaba. 
¡Los recuerdos están tan vivos! 

En el tiempo desde que volví he estado en muchos lugares, los paisajes van cambiando mientras voy viajando, el clima y la gente, y mi vista se alimenta de los paisajes nuevos mientras los contrasta con todos los que he visto en mi vida. 

Los paisajes dentro de mi cabeza se intensifican mientras voy viajando, me hacen buscar las diferencias y similitudes de todo lo que veo, todo el tiempo estoy comparando, comparo las casas de aquí con las de allá, caminar por el centro de Ambato versus caminar por el centro de Stavanger, los 25 centavos del bus de acá versus las 30 coronas (equivalente a 5 dólares) de allá, comparo la comida, las costumbres, me comparo a mi misma estando aquí o allá. Creo que se entendió el punto, no puedo dejar de comparar.

Y me pregunto, ¿puede uno de verdad conocer su identidad cultural si no es capaz de ver las diferencias con otras culturas? Redescubrí mi país al alejarme de él, descubrí lo mucho que disfrutaba del sol durante los días de 6 horas diarias de luz. Descubrí que me gustaba ver las montañas cuando viví al nivel del mar (cosa que igual disfruté pero de maneras diferentes).

Mi imaginación está pintada con tintas exportadas, visualizo en mi mente un cuadro de alguna experiencia y la explico, pero no se imprime la misma imagen en las mentes de los demás. Problemas de las tintas (o códigos). 

Los paisajes dentro del bus con vendedores que llevan todo tipo de mercadería - papás fritas, secos de pollo en tarrina, helados, chocolates, allullas (un tipo de pan tradicional), aguas, jugos, CDs piratas, libros de auto-superación, desparasitantes, joyas, relojes - me recuerdan de una manera algo irónica a las ventas del avión, aunque claro, ahí no hay tal variedad.

Los paisajes para afuera, al ver por la ventana me hacen perderme en los cuentos que voy creando, de horizontes y juegos de luces, de largas caminatas y descansos bajo la sombra de algún árbol.  

Llegar al destino cada vez es emocionante, después de - con imaginación- haber estado en las montañas, en la nieve del Cotopaxi, o en la cima de alguna montaña, caminando por sendas llenas de flores. La vida es una travesía y no me quiero perder los detalles.

No quiero dejar de viajar, no todavía. 


Unas pocas fotos de unos pocos viajes...

Bergen, Noruega. Durante el otoño, 2013. Foto tomada desde Frøyen.
Quito, Ecuador. Viendo por la ventana del Quicentro. Agosto, 2013
Baños, Ecuador. Luego de una caminata por una cascada. Agosto, 2013
La vaca y yo. Patate, Ecuador. Agosto, 2013
La mitad del mundo. Quito, Ecuador. Junio, 2013
En el jardín de mi abuelita. Guayaquil, Ecuador. Julio, 2013

Hasta la próxima.


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