martes, 21 de enero de 2014

Chile desde mis ojos

Sé que este momento que estoy viviendo significa mucho más que lo que puedo ver ahora. 
(Frase aplicable para cualquier momento de mi vida).


Hace 8 años mi familia y yo nos estábamos cambiando de casa otra vez, no era cualquier cambio, esperábamos en el aeropuerto de Santiago de Chile, con 2 maletas grandes cada uno donde hicimos caber un resumen apretado de nuestras pertenencias. Volvíamos a Ecuador luego de haber vivido en Chile 2 años. 

Yo tenía 16 años, cuando me fui tomé una foto en mi mente de cómo quedaron las cosas: mi colegio, familiares, amigos, iglesia, la casa donde viví y las calles. 
Guardé la esperanza de un día volver y ver esa foto que tomé. Pero las cosas no se mantienen congeladas cuando uno se va, cada cual sigue su camino y yo también lo hice. 



Extrañar, eso es lo que hay en medio entre un cambio y la adaptación a algo nuevo.

Han pasado muchas cosas durante los últimos 8 años, tanto aquí como allá. En el pasado Diciembre les di mantenimiento a mis recuerdos y fui de visita a Chile, mi querida segunda patria.

Así que volví a volar. Me gusta estar en las nubes, literalmente. Cuando uno ve las cosas desde arriba, las cosas toman otra perspectiva. Esta vez las nubes estuvieron más altas las montañas; ver juntos a mis compañeros de la cordillera de los Andes fue genial. 






¡Y llegúe a Santiago! No lo podía creer, allí estaba yo, sola, en el aeropuerto 8 años después. 
[Debo en este punto hacer un agradecimiento a mi intercambio a Noruega, antes de eso no me hubiera atrevido a viajar sola a otro país, estando allá me dije: Llegaste hasta tan lejos, cómo no vas a poder visitar a tu familia en Chile más seguido; y eso hice].

Era casi verano y hacía calor. Me fueron a buscar y emprendí viaje a Concepción. 

Llegué y comencé a comparar las fotos que tenía guardadas en mi mente con las imágenes que tenía frente a mi. Algunas coincidieron, otras no. Las cosas cambian, todo pasa. 
Esto es Chile desde mis ojos (sé que las fotos que elegí no son las más representativas, tampoco quise poner gente, pero no importa, es mi blog y son mis ojos).

Casa.
La misma casa


Una de esas vistas fotogénicas. 

Collao, Concepción

Comida

Una escuela, donde acompañé a mi tía a votar. (Pueden darse cuenta como las multitudes acudieron a votar). 

La casa donde viví.

Esa era la única flor que vi en un lugar extenso, por eso me gustó. No muchos más la vieron.



Laguna Redonda, Concepción



Christmas tree. 

La pared, una muy linda

Fundo la Paz.

El paseo

Otra del Fundo la Paz

Y otra más





¿Les he dicho que me gusta tomarle fotos a cosas que pocos ven? Pues sí.

Tomé, Chile

Otra vista de Tomé

Y otra más

En el centro de Concepción. Los tribunales de Justicia. 

Uvas, en el jardín del abuelito. Son moradas, solo que aún estaban verdes hasta el día que me fui.
Fue un lindo mes y me traje un pedazo de Chile en mi corazón (también me traje una espina clavada en mi dedo que es buen recordatorio de que todo esto no fue un sueño). Un día quiero volver otra vez, Dios mediante volveré. 

Los cambios de casa, ciudad y país me han enseñado a aprovechar más los lugares donde estoy. Hay mucho más de valor en cada momento que lo que podemos ver, así que decidí estar presente. 
Decidí ser agradecida y mirar lo que tengo. Decidí caminar mirando los detalles, porque no sé cuanto tiempo siga llamando hogar al lugar donde estoy. Decidí que aprovecharé a la gente que tengo a mi lado, porque son valiosos y no siempre los tendré a mi lado. 

Y estoy a la expectativa de saber cuándo y a dónde será el siguiente lugar al que viajaré, cuando uno comienza a hacerlo es difícil detenerse. Dios cumple los deseos de mi corazón ;)
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