martes, 9 de septiembre de 2014

Mis críticas al Sistema Educativo

Creo que a veces es necesario escribir de cosas que no quiero, plasmar pensamientos que pueden ser incómodos de decir y que tal vez no vuelva a tener. Escribo esto porque mi contexto me lo está dictando, porque quizás después no pueda decirlo, o no con la autoridad de alguien que está involucrado. 

Es que el contexto es más de la mitad del mensaje; si solo lees lo que digo pero no tomas en cuenta quién soy y desde dónde lo digo, estás accediendo a una versión limitada y susceptible a malas interpretaciones. 

Sin más, he aquí algo que tal vez no debería decir:


Me gusta mucho estudiar, y mi objetivo es nunca dejar de hacerlo; pero tengo muchos disgustos en cuanto el sistema de educación se trata. ¡Vaya paradoja que me toca encarnar!

Puedo hablar sobre lo que conozco, y veo que en Ecuador nos falta mucho para llegar a un modelo que favorezca al desarrollo integral de la persona.
Estas son algunas de mis críticas al sistema educativo:

1. Estandarización

No fuimos creados en serie y cada quien tiene un punto de partida diferente: diferentes gustos, habilidades y trasfondos. Necesitamos ser impulsados, no reinventados o estandarizados. Debemos ser tratados y evaluados personalmente.

Debe haber flexibilidad porque somos personas y no robots. 

2. Jerarquización

El problema de las evaluaciones estándares es que nos hacen pensar que alguien es mejor y alguien es peor. Hace que unos se sientan orgullosos y superiores, mientras otros se decepcionan o sienten inferiores. 

Una persona vale mucho más que las calificaciones que obtiene. Nuestro valor como personas es intrínseco, somos valiosos porque somos creación de Dios. 

3. Mediocridad

A diferencia de lo que muchos piensan, las calificaciones no son algo que me importe o preocupe mucho. Sé que las necesito para aprobar un nivel, pero no me definen. Una calificación es un criterio de un profesor sobre uno de mis trabajos, no una última palabra de lo que mi trabajo vale. 

Cada quien desde donde está debe hacer lo mejor que pueda, así se cambia el sistema. Estudiantes aplicados que desafían a sus profesores a prepararse mejor. Profesores responsables y exigentes que  desafían a sus estudiantes a ser mejores.

Soy mediocre cuando busco hacer lo mínimo, cuando sé que puedo hacer algo mejor pero no lo hago. 

4. Irrealidad

Mientras somos estudiantes parece que estamos en una etapa de espera; nos estamos preparando para ejercer una profesión; cuando sepamos esto o aquello, entonces estaremos listos; mientras tanto esperamos. Te tengo una noticia: nunca estarás lo suficientemente listo.

La universidad no debe ser una burbuja apartada del mundo laboral, debe ser un puente que involucre al estudiante a su profesión con proyectos y problemáticas reales. Cuanto antes nos involucremos ,mejor; si tu universidad no construye el puente, constrúyelo tú mismo.

5. Burocracia

El sistema nos pide muchos requisitos, ese es el precio del “progreso”: una sociedad exigente de que cada individuo cubra bien su rol. 

Y cada requisito debe estar certificado por un papel. ¿Dónde quedamos los autodidactas? Simple, la lógica es: si no hay un papel (título, certificado) que pruebe mis conocimientos, ese conocimiento no existe.

Repito: No somos robots, el sistema debería ser más flexible en cuanto al método de aprendizaje de cada quien. Debemos ser tratados como personas, no como casos.

6. Corrupción

Permitir la corrupción es enseñarla y promoverla, aunque con palabras se hable de justicia. Lamentablemente la corrupción está muy impregnada en el diario vivir sudamericano; un claro ejemplo es que el malo no es quien copia en un examen, sino quien no “ayuda” a otros con las respuestas que no saben. 

Criticamos a los políticos y los llamamos corruptos, pero ¿por qué no vemos un poco más cerca? Es más fácil criticar la corrupción en otros que verla en nosotros mismos. 

7. Comercialización

Yo estudio lo que estudio porque me gusta y porque lo veo como mi modo de colaborar con la sociedad. Gano dinero por ello y sé que ganaré más, pero si mi motivación principal fuera económica no tendría mucho sentido. Creo que debemos impulsar la parte social y de servicio de nuestras profesiones. 


El sistema lo formamos todos, y cada quien debe asumir su parte de responsabilidad. ¿Vas a asumir la tuya?


 Debemos construir un puente entre fe y ciencia, entre investigación y servicio, ser entes de unión desde donde estemos. Este es el diseño que hice para los 23 años de la CECE (Comunidad de Estudiantes Cristianos del Ecuador), con su metáfora de un puente.
blog comments powered by Disqus Configuration variables